No hay nada mejor que sonreír todos los días.
No dejes que nadie apague tu preciosa sonrisa, no dejes que nadie la oculte entre lágrimas.
Sonriendo demuestro lo fuerte que puedes llegar a ser cuando alguien intenta lastimarte. No hay nada que más les duela que una sonrisa tuya cuando te están intentando hacerte daño.
La sonrisa es más fuerte que la palabra. Puede hacer más daño que de esas. Así que ya sabes, nunca hay que dejar de sonreír.
No hay comentarios:
Publicar un comentario